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¿A cuantos personajes históricos recononces?
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miércoles, 9 de febrero de 2011

De Pe a Pa (la historia de cabo a rabo) 0


Prólogo: El nacimiento de la historia


En un principio “insertar nombre” creo el universo y con él la tierra (aquí se pone el nombre que se considere, Bing Bang, Dios, una rana dorada…). La tierra albergó vida como un alberge alberga mochileros y poco a poco, tras un largo proceso que el señor Darwing llamó evolución (le dio por ahí, no daban nada bueno en la tele supongo) la tierra fue pariendo lo que somos hoy en día, la cumbre de la tierra, la apoteosis, la repera, la rehostia, vamos EL SER HUMANO.
El ser marrano apareció hace unos 2,5 millones de años y tres meses (hace tres meses me dijeron que hacía 2,5 millones de años que había aparecido el ser marrano, así que por matemática pura…).
Este bicho de dos patas y dos brazos, raro hasta el tuétano, experimentó una serie de eras previas a lo que consideramos historia, todas ellas agrupadas en lo que llamamos Prehistoria, que abarca el ratejo entre hace 2,5 millones de años y tres meses y hace 5000 años.

Antes de que el ser marrano viviese en lofts o duplex vivía en una cosa llamada cueva, que es como un agujero en la pared pero a lo grande. Para comer se dedicaba a cazar animales con lanzas de punta de piedra (gracias al silex, que era muy fácil de astillar) y a recoger plantucas y demás frutos. Para decorar se hacía unos pinceles con rabos de vaca y sacando la lengua pa fuera pintaba unos frescos que ni el Greco.
Poco a poco, una vez enmarañadas las cuevas con pinturas, el ser marrano dejó vivir como los animales buscando vallas y cosas y empezó a construirse montones de ramas cubiertos con pieles huecos por dentro, que denominó “casa”, donde metía a su pareja, sus hijos y al perro (el cual domesticó después de construir el montón de ramas para que se lo vigilase). Al no haber empleo (no, no es que hubiese paro, sactamente) el humano tuvo muchos hobbies, de entre los que destacaron la jardinería (huertos y eso) y el bricolaje (artesanía y muy importante la metalúrgia).
Orgulloso de sus éxitos, el ser marrano vivía muy bien: Casa propia, familia, hobbies, perro al lado de la cama... Pero el ser marrano comprendió muy pronto lo que le faltaba: ¡Vecinos a los que fardar!
Por lo tanto, los humanos empezaron a agruparse en aldeas para poder fardar de sus éxitos, y ya de paso, protegerse ante el ataque de unos lobos. Poco a poco estos grupos de montones de ramas empezaron a crecer ya albergar autenticas cantidades de fantasmones que presumían de lo bien que les iba. En estas ciudades empezaron a salir líderes (que solían ser los que tenían el garrote mas pesado) y otros tipos mas listillos llamados “religiosos” que al ver que eran así como bajitos, feos y esmirriados, se inventaron eso de la religión para tener una forma de ganarse el pan. Así ofrecía a la peña un entretenimiento nuevo, orar a los dioses del hogar y la naturaleza.
El ser marrano inventó durante todo este tiempo diferentes gadjets como el fuego, el cual aprendió a encender frotando dos palitos como si fuese tonto (¿De donde le vendría la inspiración?), la rueda ,la cual no es mas que una piedra con agujero, pero (que se vendió muy bien) y el arado. Inventos que no es que sean el Ipad, pero oye, una buena idea puede ser simple.
El ser marrano empezó a descubrir una cosa que se llama trueque, sistema que aun perdura (En la noble tradición de intercambiar tazos). El sistema es tan simple como un tu me das yo te doy, que mas tarde supondría el ojo por ojo (Tu me das un garrotazo, yo te doy otro). Este desarrollo del tu me das yo te doy llevó a pueblos redundantes a realizar grandes viajes intercambiando grandes cantidades de materia por otras grandes cantidades de materia (que se note que son de Bilbao)
Poco a poco empezaron a intercambiar sus vienes por una cosa que brilla y reluce como la vajilla buena, el oro y demás metales preciosos (si te parecía fea la plata, te quejabas a la RAE del 3000 antes de cristo).
De aquí salieron las monedas, en un principio valoradas solo por ser de metales nobles.
Con las monedas vinieron las sumas y la marca Casio sacó su primera calculadora llamada D2. Para poder anotar todas las transacciones comerciales, los comerciantes desarrollaron una cosa que ahora mismo tienes delante de la jeta (La pantalla no, so lerdo), las letras.
La escritura nació hace unos 5.000 años y sirvió para anotar primero transacciones comerciales y mas tarde, uno de los primeros códigos legales de la historia (La Pepa no hombre) El Código de Hammurabi.
Y al descubrirse la escritura (estaba por ahí en un bosque, la descubrieron y se la llevaron a la aldea) unos hombrecillos muy majos se dedicaron a usar estos rallajos para transmitir lo que había pasado, o, en otras palabras, contar batallitas de forma escrita.
Habían nacido los historiadores, y con ellos, la historia.


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